lunes, 5 de diciembre de 2016

Nutrición de niños de 1 a 3 años

Dra. En A. D. Daniella Patricia Burgos González.
NUTRIOLOGA


Manual de Nutrición del Niño y del Adolescente.

Documento adaptado de:   MANUAL PRÁCTICO DE NUTRICIÓN Y SALUD • NUTRICIÓN EN LAS DIFERENTES ETAPAS Y SITUACIONES DE LA VIDA. Nutrición en la infancia y en la adolescencia.  JAIME DALMAU SERRA


Nutrición de uno a tres años

3.1. Características generales

El niño de uno a tres años se encuentra en una etapa de transición entre el periodo de crecimiento rápido del lactante y el periodo de crecimiento estable del escolar. Mantiene un crecimiento lineal sostenido, con un incremento regular del peso. Es un periodo madurativo durante el cual se desarrollan funciones psicomotoras como el lenguaje o la marcha.

Las funciones digestivas adquieren un grado de madurez suficiente como para que la alimentación se asemeje a la del niño mayor. Comienzan a crearse algunos hábitos que dependen de factores sociales y ambientales, y se adquieren las costumbres propias de la familia. Muchos de estos niños son precozmente escolarizados, lo que les permite el contacto con sus iguales. El niño desarrolla su gusto probando nuevos sabores y texturas, y comienza a demostrar sus preferencias.

El menor gasto del metabolismo basal en el crecimiento condiciona que tenga una menor necesidad energética y por tanto una menor ingesta total, por lo que puede dar la sensación de que come menos.

La cantidad de alimento varia mucho de una comida a otra, y en general una gran comida va seguida de otra de menor cantidad. A partir de los 12 meses, la mayoría comienza a utilizar la cuchara, y deja de derramar los alimentos entre los 15 y los 18 meses. A los dos años y medio o tres pueden utilizar el tenedor. Además, sus preferencias varían, siendo muy característico que alimentos que en un momento dado ingieren muy bien al cabo de un tiempo los rechazan, y viceversa, los que rechazan en este momento son tomados bien al cabo de unas semanas. El niño come jugando, por lo que la forma de presentación del alimento y las diferencias de tex- tura pueden favorecer su ingesta. Todos estos hechos no sólo condicionan ingestas muy irregulares a lo largo de un día, sino en periodos más prolongados, aunque en niños sanos la ingesta calórica por periodos semanales permanece estable.

Todas estas características normales de los niños a esta edad deben tenerse en cuenta, y explicarlas a los padres y cuidadores con el n de que el acto de comer sea agradable y divertido a poder ser con el resto de la familia, y si come en el colegio debería hacerlo con niños de su misma edad.

Requerimientos de nutrientes

En Pediatría suelen utilizarse las DRI elabora- das por el Food and Nutrition Board Institute of Medicine de EE. UU., que da sus recomendaciones como RDA y AI. Las primeras se definen como la ingesta media recomendada de un nutriente para cubrir los requerimientos del 98% de la población sana, y las AI como la ingesta media recomendada basada en las estimaciones de ingesta de la población aparentemente sana, por lo que se asume que son adecuadas. Las AI se utilizan cuando no hay suficientes datos para establecer las RDA. Esto significa que en las diferentes etapas de la edad pediátrica los requerimientos exactos de algunos nutrientes no son bien conocidos, y que en algunos casos se establecen requerimientos por extra-polación de valores de adultos.

Para la población de uno a tres años de ambos sexos los requerimientos son:

·       Energía: entre 1.000 y 1.300 kcal al día.

·       Proteínas: 1,1 g/kg/día lo cual equivale aproximadamente a 13 g/día, debiendo proporcionar del 5 al 20% del valor calórico total  de la dieta (VCT).

·       HC: 130 g/día, entre el 45 y el 65% del VCT. • Fibra: AI de 19 g/día.

·       Lípidos: las DRI no proponen una cantidad determinada ni como RDA ni como AI, aunque fijan que su aporte debe estar entre el 30 y el 40% del VCT; se hacen recomendaciones (AI) de AGP n-6 de 7 g/día (5-10% del VCT) y de AGP n-3 de 0,7 g/día (0,6-1,2% del VCT). A este respecto hay que destacar las recientes recomendaciones de la FAO/OMS(9) sobre la ingesta de EPA + DHA: de 0,10 a 0,15 g/ día para la población de dos a cuatro años.


Ingesta de nutrientes

El grupo de dos a cinco años ingiere una cantidad de proteínas muy alta (65 g/día), y una dieta deficitaria en vitaminas D y E. Además, existe un grupo no despreciable de la población (del 1 al 7%) que no recibe aporte suficiente de vitaminas C, A y folatos, así́ como de los minerales calcio y hierro.

Otro dato a destacar es la ingesta relativamente alta de lípidos (del 38 al 43% del VCT) y de AGS (14% del VCT), y bajas ingestas de AGP (4-5% del VCT).

El exceso de lípidos proviene de los siguientes alimentos: grasas de adición, 20,5%;
bollería, 11,1%; embutidos, 10,4%, y leche, 10,1%; el exceso de AGS procede de la leche,  29%; quesos, 8,7%; otros lácteos, 6,1%; bollería, 7,9%, y embutidos, 7,2%.

Estos datos, con algunas variaciones, se mantienen a lo largo de toda la  edad pediátrica, por lo que hay que tenerlos en cuenta al efectuar RD en cada etapa.

Tabla: ingesta diaria media de nutrientes en niños pequeños estudio
 EnKid. España.



Las normas básicas son las siguientes:

• Consumo de leche y/o lácteos dos veces al día.

• Consumo de verduras y/u hortalizas diaria- mente, siendo recomendable tanto en la comida como en la cena, es decir, dos raciones al día. Si bien los purés son la forma de presentación más aceptada por los niños, es conveniente que se acostumbren a tener que masticar, por lo que hay que darlas en forma de ensalada de tomate, ensaladilla, etc.

• Aumentar el consumo de pescado, siendo más recomendable para este grupo de edad el pescado blanco. Determinados pescados azules (especialmente los túnidos grandes) pueden tener contaminantes. Es importante su consumo para satisfacer los requerimientos de AGP de cadena larga, especialmente de EPA y DHA, cuya importancia en la prevención de EC está demostrada. Teniendo en cuenta su contenido en el pescado blanco, es recomendable su ingesta por lo menos 3-4 veces a la semana.

• Los pasteles y chucherías sólo deben consumirse de manera ocasional (menos de una vez a la semana), así́ como los zumos y re- frescos. A este respecto hay que recordar que las bebidas en la edad pediátrica son le- che y agua.


Ingesta de Leche

Especialmente en los niños que reciben dietas desequilibradas, puede ser adecuado seguir con la administración de formulas de continuación hasta los tres años.

En general las leches de crecimiento son algo más baratas que las Fc,  Por ello, la decisión de recomendar una leche de crecimiento va a depender de su composición (que debería ser semejante a la de las Fc) y de las características individuales del niño, entre las cuales están si recibe una dieta desequilibrada, la facilidad de su administración (formas liquidas) y quizás en determinados casos los factores económicos


En la siguiente Tabla, tomada de Leis y col, se exponen de manera practica las cantidades de diferentes alimentos adecua- das a este grupo de edad.



Tabla Medidas y equivalencias caseras de raciones de alimentos  de:  Leis R, Tojo R, Ros L. Nutrición del niño de 1 a 3 años, preescolar y escolar. En Tratado de Nutrición, Tomo III, 2.a ed. Gil A (ed.). Panamericana. Madrid. 2010. p. 227-256.


Para ver el documento completo en PDF con las Tablas Da Click aquí Nutrición en niños de 1 a 3 años de edad

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