Les dejo una Liga de la pagina de la revista de la profeso sobre las fórmulas lácteas.
Formulas Lácteas Revista del Consumidor
La lactancia materna es el alimento de elección, el criterio de referencia, para los lactantes
sanos en los primeros 6 meses de vida.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la alimentación exclusiva con leche materna durante el primer semestre de la vida para recién nacidos sanos a término y estimula a la lactancia materna complementada con una diversificación alimentaria normal hasta los 2 años de vida.
La lactancia materna por sí misma provee de todos los nutrientes necesarios durante los primeros 6 meses, con la posible excepción de vitamina D y hierro, sobre todo para lactantes de bajo peso al nacimiento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la alimentación exclusiva con leche materna durante el primer semestre de la vida para recién nacidos sanos a término y estimula a la lactancia materna complementada con una diversificación alimentaria normal hasta los 2 años de vida.
La lactancia materna por sí misma provee de todos los nutrientes necesarios durante los primeros 6 meses, con la posible excepción de vitamina D y hierro, sobre todo para lactantes de bajo peso al nacimiento.
La alimentación con lactancia materna supone
una mejor regulación metabólica, una mayor
protección inmunológica y un menor riesgo de
sensibilidad alérgica; disminuye la morbilidad
infecciosa y la muerte súbita, y condiciona una
menor incidencia de enfermedades crónicas ( Cilleruelo M. 2016)
Referencias Bibliográficas:
Clasificación de las fórmulas infantiles
La terminología que define las fórmulas para lactantes ha variado a lo largo del tiempo. En la actualidad, la nomenclatura aceptada denomina fórmula de inicio a la que se emplea para sustituir la alimentación del lactante hasta los 4-6 meses y fórmula de continuación, la que se emplea a partir de esa edad.
El Comité de Nutrición de la Academia Americana de Pediatría no realiza la mencionada distinción por considerarla innecesaria y habla de fórmula infantil en todos los casos, y hace unas recomendaciones únicas.
La terminología que define las fórmulas para lactantes ha variado a lo largo del tiempo. En la actualidad, la nomenclatura aceptada denomina fórmula de inicio a la que se emplea para sustituir la alimentación del lactante hasta los 4-6 meses y fórmula de continuación, la que se emplea a partir de esa edad.
El Comité de Nutrición de la Academia Americana de Pediatría no realiza la mencionada distinción por considerarla innecesaria y habla de fórmula infantil en todos los casos, y hace unas recomendaciones únicas.
Recomendaciones calóricas.
Las recomendaciones calóricas para los lactantes son:
650 kcal/día en los primeros 6 meses
850 kcal/día en el segundo semestre.
La proporción calórica se repartirá en torno a un 55% para las grasas, un 35-55% para los hidratos de carbono y un 5% para las proteínas.
Las recomendaciones calóricas para los lactantes son:
650 kcal/día en los primeros 6 meses
850 kcal/día en el segundo semestre.
La proporción calórica se repartirá en torno a un 55% para las grasas, un 35-55% para los hidratos de carbono y un 5% para las proteínas.
Recomendaciones proteínicas.
2,2 g/kg en los primeros 6 meses
1,6 g/kg en el segundo semestre, sensiblemente más bajas, dado que la alimentación a partir de los 6 meses se enriquece con la alimentación complementaria.
2,2 g/kg en los primeros 6 meses
1,6 g/kg en el segundo semestre, sensiblemente más bajas, dado que la alimentación a partir de los 6 meses se enriquece con la alimentación complementaria.
Recomendaciones grasas.
Son de entre 4,4 y 6 g/100 kcal.
La proporción de grasas será de un 40-55% en las formulas de inicio y de un 35-55% en las de continuación, y los coeficientes de digestión y absorción de grasa deberían ser altos.
Las grasas de la leche materna se digieren con mayor facilidad gracias a la presencia de lipasa, que es estimulada por las sales biliares, lo que aumenta la capacidad endógena del niño para digerir la grasa.
Son de entre 4,4 y 6 g/100 kcal.
La proporción de grasas será de un 40-55% en las formulas de inicio y de un 35-55% en las de continuación, y los coeficientes de digestión y absorción de grasa deberían ser altos.
Las grasas de la leche materna se digieren con mayor facilidad gracias a la presencia de lipasa, que es estimulada por las sales biliares, lo que aumenta la capacidad endógena del niño para digerir la grasa.
Minerales, oligoelementos y vitaminas.
Las recomendaciones para el calcio son de un mínimo de 60 mg/100 kcal, y de 30 mg/100 kcal para el fósforo, con un cociente Ca/P entre 1,2 y 2.
Las recomendaciones para el calcio son de un mínimo de 60 mg/100 kcal, y de 30 mg/100 kcal para el fósforo, con un cociente Ca/P entre 1,2 y 2.
Leches
antirregurgitación
Con el objetivo de beneficiar a lactantes con frecuentes regurgitaciones, se han desarrollado unos productos lácteos especiales, las leches antirregurgitación con una serie de modificaciones en su composición.
1. Adición de espesantes. Los 2 tipos de espesantes utilizados son la harina de la semilla de
algarrobo y los almidones, la amilopectina como almidón de arroz pregelatinizado y el almidón precocido de maíz.
Con el objetivo de beneficiar a lactantes con frecuentes regurgitaciones, se han desarrollado unos productos lácteos especiales, las leches antirregurgitación con una serie de modificaciones en su composición.
1. Adición de espesantes. Los 2 tipos de espesantes utilizados son la harina de la semilla de
algarrobo y los almidones, la amilopectina como almidón de arroz pregelatinizado y el almidón precocido de maíz.
La harina de algarrobo es un glucogalactomanano no digestible que llega al colon, donde es
fermentado por las bacterias colónicas, con lo
que se producen ácidos grasos de cadena corta
que sirven de sustrato energético a los colonocitos. Estos procesos fermentativos hacen que
las heces sean más blandas y que se favorezca
el tránsito intestinal, aunque pueden producir
como efecto secundario dolor abdominal y diarrea de características leves.
Los almidones no consiguen el grado de viscosidad de la harina de algarrobo. Tienen una buena digestibilidad, lo que puede dar lugar a un leve incremento del aporte calórico, no mo- difican el tránsito intestinal y carecen de los efectos secundarios del otro espesante.
2. Utilización de la caseína como fuente principal de proteínas. La base teórica para su adición es que su precipitación en el estómago disminuirá las regurgitaciones, además de tener un mayor efecto tampón sobre la acidez.
3. Menor contenido en grasa, dentro de los valores aceptados para las leches infantiles. Una menor concentración de ácidos grasos de cade- na larga favorecerá un mejor vaciamiento gástrico.
Los almidones no consiguen el grado de viscosidad de la harina de algarrobo. Tienen una buena digestibilidad, lo que puede dar lugar a un leve incremento del aporte calórico, no mo- difican el tránsito intestinal y carecen de los efectos secundarios del otro espesante.
2. Utilización de la caseína como fuente principal de proteínas. La base teórica para su adición es que su precipitación en el estómago disminuirá las regurgitaciones, además de tener un mayor efecto tampón sobre la acidez.
3. Menor contenido en grasa, dentro de los valores aceptados para las leches infantiles. Una menor concentración de ácidos grasos de cade- na larga favorecerá un mejor vaciamiento gástrico.
Referencias Bibliográficas:
Cilleruelo M.Fórmulas adaptadas para lactantes
y modificaciones actuales de éstas
An Pediatr Contin 2004;2(6):325-38
An Pediatr Contin 2004;2(6):325-38

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